Gracias a las mejoras realizadas entre 1915 y 1916, en 1917 el Lazareto de Mahón era un establecimiento sanitario de lujo. En su aspecto exterior apenas sufrió variación, sólo se rebajaron las murallas entre la puerta de Los Leones y el ángulo noroeste, haciéndose mucho más visible la hospedería de primera. Sin embargo en el interior los cambios fueron muy notables.

Con arreglo al régimen cuarentenario, el Lazareto de Mahon se dividió en:

Departamento sucio o de hospitalización – Fue urbanizado con amplios paseos y  árboles. Contenía cinco edificios de las mismas dimensiones con los siguientes usos: dos pabellones de enfermerías (permitían la hospitalización de 26 a 30 enfermos), un pabellón de servicios auxiliares (con duchas, estufa de desinfección, pulverizadores de diversos sistemas, aparatos para la producción del formaldehído, cámara para desinfección por gases, lavadero, un laboratorio bacteriológico) y dos almacenes de ventilación.

Departamento limpio o de observación – destinado al alojamiento de cuarentenarios en observación, comprende todo el Lazareto de Mahón menos el departamento sucio. En él se incluía:

    1. Hospedería de primera.- Edificio de dos plantas con una galería en cada una de ellas que incluía: salones, comedores, dormitorios y cuartos de baño. Capacidad para unos 50 pasajeros. Delante de este edificio una cisterna recoge el agua de lluvia para bebida.
    2. Hospedería de segunda.- Edificio que incluye: dormitorios, cocina, comedores y cuartos de baño. Capacidad para más de 30 personas,.
    3. Hospedería de tercera.- Un total de 20 habitaciones sin baño con capacidad para más de 60 personas. Un edificio con viviendas destinadas para los trabajadores. En caso de necesidad el edificio era usado para pasajeros de tercera.
    4. Almacenes.- Dos monumentales almacenes de dos plantas. La planta baja es abovedada. Los edificios cuentan con grandes rampas para la subida de mercancías a la segunda planta.
    5. Capilla.- Con forma octógona cónica se levanta sobre cinco gradas. Está rodeada a unos 17 metros de distancia por 30 oratorios con rejas destinados para que los pasajeros escucharan misa. Se la llama la capilla de San Sebastián, nombre del patrón del Lazareto de Mahón. Es contemporánea a las primeras edificaciones del recinto.

Se construyeron nuevos edificios para subsanar deficiencias. La piedra de sillería usada procedió de los muros que se rebajaron, ahorrando dinero y manteniendo la unidad arquitectónica. Éstas fueron las últimas obras realizadas en las instalaciones del Lazareto de Mahón como construcción destinada a fines sanitarios. En 1919 estuvo en la isla el último barco en cuarentena, dejando de ser usado desde ese momento para fines sanitarios.

El Lazareto de Mahón cerró así una etapa sanitaria de 100 años en la que, según fuentes de la época, pasaron 13.864 barcos en cuarentena. Un total de 111.184 pasajeros y 276.693 tripulantes fueron aislados entre sus muros para cumplir la obligada cuarentena y poder retomar su vida.

Previous post

There is no more story.

Next post

Abandono y proyecto de mejora: 1910-1914